“No soy Satoshi”, así se despegó el identificado por The New York Times como el creador del bitcoin


No soy él, ni tampoco sé quién es; y creo que (eso) es bueno para el bitcoin”, publicó este miércoles por la noche Adam Back, un especialista en criptomonedas y dinero electrónico a quien The New York Times sindicó como Satoshi Nakamoto, el misterioso creador del bitcoin. El periódico neoyorquino publicó un artículo cuyos dos autores analizaron una serie de mensajes, correos y archivos, y arribó a la premisa no contundente de que Back sería quien estaría detrás del enigma Nakamoto. “Una combinación de coincidencias”, señaló Back.

La investigación buscaba poner fin a 17 años de intriga: ¿Quién está detrás de Satoshi Nakamoto, el mentado nombre del creador del bitcoin, la más corriente de todas las criptomonedas? Este miércoles The New York Times publicó una investigación conducida por los periodistas John Carreyrou y Dylan Freedman que concluye que sí, que el único que podría zanjar la incógnita es el mismo Nakamoto, pero que según sus pesquisas todo indicaría que se trataba de Adam Back, un especialista en criptomonedas y empresario del rubro.

El punto más interesante de la investigación no es solo a quién señala, sino también cómo llegó hasta ahí. El Times reconstruyó el camino a partir de miles de mensajes viejos de internet, correos revelados en un juicio, archivos de listas cypherpunk (un grupo anarquista de los 90 que quería empujar la criptografía) y análisis comparativos del lenguaje. En el centro de todo aparece Back, quien desde hace décadas está metido en la discusión sobre dinero digital, privacidad y criptografía.

Horas más tarde, el propio Back utilizó sus redes sociales para pronunciarse al respecto: “No soy Satoshi, pero estuve desde temprano muy enfocado en las implicaciones positivas para la sociedad de la criptografía, la privacidad en línea y el dinero electrónico, de ahí mi interés activo desde aproximadamente 1992 en adelante en la investigación aplicada sobre dinero electrónico, tecnología de privacidad en la lista cypherpunks que llevó a hashcash y otras ideas”.

Se refirió sobre algunas pistas que siguieron Carreyrou y Freedman, a las que puso paños fríos. “Es una combinación de coincidencia y frases similares de personas con experiencias e intereses parecidos — dado que Satoshi necesitaba habilidades y experiencia específicas para descubrir bitcoin, donde yo mismo y otros estuvimos ‘tan cerca y sin embargo tan lejos’ en discusiones de diseño la década anterior”, añadió.

Tampoco sé quién es Satoshi, y creo que es bueno para Bitcoin que sea así, ya que ayuda a que sea visto como una nueva clase de activo, la mercancía digital matemáticamente escasa”, culminó Back, para despejar las dudas.

La historia empezó a moverse para Carreyrou después de ver el documental de HBO Money Electric: The Bitcoin Mystery“, que había intentado identificar a Satoshi y apuntaba hacia el desarrollador canadiense Peter Todd. El periodista no quedó convencido con esa hipótesis, pero sí le llamó la atención una escena en la que Adam Back reaccionaba con incomodidad cuando se mencionaba su nombre como posible creador de Bitcoin.

A partir de ahí apareció otra veta. Durante el juicio civil en Londres contra Craig Wright, el australiano que durante años afirmó ser Satoshi sin poder probarlo, salieron a la luz cientos de correos entre Satoshi y Martti Malmi, uno de los primeros colaboradores del proyecto Bitcoin.

Para el Times, ese material amplió como nunca antes el archivo de textos auténticos del creador de la criptomoneda. Si la pista técnica estaba demasiado bien escondida, la clave podía estar en la escritura. La investigación partió de dos hipótesis iniciales.

La primera es que Satoshi probablemente era británico. La segunda, que casi seguro formaba parte del universo cypherpunk, la comunidad de criptógrafos, programadores y activistas que desde los años 90 discutía cómo usar la tecnología para proteger privacidad, anonimato y libertad frente a gobiernos y grandes instituciones. El Times menciona varias razones para creer eso. En el primer bloque de Bitcoin, Satoshi dejó incrustada una frase tomada de la edición británica del diario The Times of London sobre el rescate bancario de 2009.

Otro de los hallazgos metodológicos más llamativos del trabajo fue bastante menos sofisticado de lo que podría imaginarse. Carreyrou leyó durante meses el corpus textual de Satoshi y fue anotando palabras, expresiones y giros que le resultaban distintivos. La lista llegó a tener más de cien entradas. Según la reconstrucción del Times, Adam Back era el que más coincidencias acumulaba. No era una prueba concluyente, pero sí un patrón que, a juicio de ambos, se repetía demasiado.



Fuente: www.clarin.com

Artículos Relacionados

Volver al botón superior